Dos siglos de tradición musical
La banda de música de Sober, con 130 años, es de las más antigüas de Galicia.
El municipio de Sober tiene varios símbolos muy característicos que destacan ampliamente sobre las demás marabillas del municipio y que son también estandarte del Valle de Lemos y de la provincia de Lugo. El vino de Amandi, el Cañón del Sil, la cerámica de Gundivós y la Banda de Música de Sober son quizás los más destacados. Dentro de esta agrupación musical es popular el dicho «Sober, tierra de músicos».
La historia musical de Sober es sin duda una envidia para cualquier municipio de Galicia, pero teniendo en cuenta que el presente musical desta tierra goza de muy buena salúd todo parece indicar que el futuro está asegurado y ocupará lugares destacados en la música gallega.
Al hablar de la historia musical de esta «tierra de Amandi», debemos fijarnos principalmente a partir de finales del siglo XVIII y principios del XIX, donde, todo parece indicar que en etapas anteriores esta tierra gozó ya de músicos propios. En la edad media la proliferación de monasteiros, prioratos, capellanías y otras entidades religiosas por esta comarca nos indican que la música ocupaba un lugar privilegiado.
A finales del siglo XVIII el municipio de Sober contaba con 10 000 habitantes y el número de romerías o fiestas en los más de 400 núcleos de población con que contaba este término municipal, junto con los bailes que se organizaban en los pazos y en las casas grandes, hacía que los pequeños grupos musicales -propios de la época– o los músicos solistas -gaiteros, acordeonistas, zanfoneros etc.- existiesen en abundancia en Sober.
El momento más importante de la historia musical de Sober podemos datarlo en el año 1869, al regresar de una banda militar de Pamplona Casimiro Pérez López apodado «O Chá». Este vecino de Canaval juntó a varios músicos principalmente de Vilaescura, Telleiros, Canaval, Proendos y Sober; empezó a enseñar solfeo y organizó lo que fue la primera banda de música con un director al frente. Se dice que «O Chá» se fue al ejército sin conocimientos musicales teóricos. Sus condiciones musicales eran tales que de niño ya hacía instrumentos musicales de viento.
En el ejército se formó musicalmente y llegó a ser un profesional con sueldo propio. Regresó a Canaval por miedo a represiones al dejar una mujer embarazada. Al cabo de unos meses aquella mujer apareció en Canaval con la que se casaría más tarde. De este matrimonio sólo nació una hija. Fue en ese momento cuando juntó a todos los músicos y les enseñó lo que él aprendiera. Nace así la primera banda de música de Sober.
De esa primera formación musical destacaron, entre otros, músicos como Camilo Pérez y Andrés Rodríguez, este último emigró a Cuba y allí llegó a ser director de la Banda Municipal de la Habana. En 1915 regresó de Cuba Andrés Rodríguez y forma una banda de niños conocida por la «Música Nova» o «A Banda de Andrés». Unos años antes «O Chá» fuera substituído por Camilo Pérez, «O Matela», así la banda antigüa continuaba existiendo con el nombre de «Música Vella» o la «Banda de Matela».
Por esa misma época acababa de formarse en la parroquia de Santa Cruz de Brosmos otra banda de música que se conocía como «A Banda do Pomares». Esta tercera banda incorporó a Andrés Rodríguez como profesor de música, siendo substituído más tarde por su hermano Amancio Rodríguez, este a los pocos años dejó la suya al frente de su hijo también llamado Amancio. A Amancio hijo lo sucede Sergio Rodríguez -fallecido en enero del 1998-, y que ocupó la dirección de esta banda durante muchos años en las épocas más difíciles, ensayando en su propia casa donde al mismo tiempo formó a más de un centenar de muchachos. Durante más de tres décadas funcionaron tres bandas de música en Sober.
Antes de la guerra «incivil» las dos bandas de Sober se únen formando un grupo de más de 50 elementos, al tiempo que la de Santa Cruz continúa con su labor. Durante la guerra no había fiestas, pero los músicos no llamados a filas se juntaban de vez en cuando para ensayar. Despues de la guerra se reorganízan las bandas de Sober y la de Santa Cruz. Hacia el año 1960 la banda de Sober se deshace por falta de elementos y a causa, principalmente, de la formación de orquestas de baile. Quedando solamente la banda de Santa Cruz de Brosmos.
Además de los directores citados fueron parte muy importante de la historia de las bandas de Sober José Ramón López, «O Cuñas», y Tadeo Guitián. Ambos ya jubilados de sus profesiones organizaron en el 1975 una escuela de música que aún hoy continúa viva y que fue el brote del presente musical de Sober. Les ayudó mucho Heriberto Pérez que fuera el subdirector de la banda de Sober en muchas ocasiones. Tadeo y José Ramón fueron directores de la Banda de Sober de jóvenes, de maduros y de viejos.
Desde 1975 compartieron la dirección de la banda y la formación de músicos hasta sus últimos días de vida.
En 1975, al formarse la Escuela de Música de Sober y al incorporarse un buen número de niños de la capital del municipio y de Proendos, la banda de Santa Cruz pasa a denominarse Banda de Música de Sober. De la escuela salen todos los años jóvenes educados. Hace una década que el número de chicas está superando al de chicos.
Otros directores que pasaron por las bandas de este municipio antes del 1975 fueron: Antonio Pérez Rey, Pedro Garcés, Antonio Taibo, Bernardo Cortés, Pedro Rubio, Salvador Sánchez o Antonio Rodríguez Guitián – sobrino de Tadeo -.
En 1985 se hizo cargo de la banda Alfonso González Fernández, «O Casete». Con Alfonso González la Banda de Sober actuó en el programa «Gente Joven» de TVE, y actuó en Valladolid, Cornellá o Madrid entre otros lugares. En el año 1988 fue un monfortino ex-componente de la banda del Generalísimo quien dirigió la banda hasta el año 1989, Julio Dopacio.
Entre 1989 y 1991 ocupó la dirección Nicanor Domínguez Cid, profesor de clarinete del Conservatorio de Ourense y miembro de la Banda Municipal de Ourense. Entre 1991 y 1993 se hizo cargo de la banda un destacado miembro de ella, Alfonso Campos Pérez, iniciado musicalmente en la primera promoción de la escuela de música en 1975. Hoy continúa al pié del cañón como miembro de la banda de la que es hijo musical al tiempo que dirige la Coral RENFE de Monforte, la Coral de Bóveda e imparte clases en la Escuela Municipal de Música de Quiroga y en la propia Escuela de Música de Sober. Alfonso Campos fue sustituído en 1993 por Jesús López Prado, un nuevo músico sarriano. En la actualidad comparte la enseñanza de clarinete en el Conservatorio de Música de Lugo con la dirección de la banda de música de Melide. Desde 1997, ata o 2002 estuvo al frente de la banda Luis Fernández Guitián, integrante de la banda desde 1975 -también pertence, como Alfonso Campos, a la primera promoción de la escuela de música-. El siguiente director fue Carlos Dieguez Beltran, trombonista formado en la Escuela de Musica de Sober, fue sustituido por el profesor de tuba Miguel Rodriguez Barrio y actualmente el director es el también profesor de tuba Miguel Franqueiro Becerra.
La Banda de Sober actuó en varias ocasiones para distintas televisiones. En su larga vida actuó en directo para personajes relevantes como el rey Alfonso XIII, el líder cubano Fidel Castro, todos los presidentes con los que contó la Xunta de Galicia, el ex-presidente Calvo Sotelo, etc.
Destacan en esta formación musical: el primer premio de las fiestas de San Froilán del 1919 en Lugo; el segundo de las fiestas de Hábeas de Ourense no 1933; actuaciones en Barcelona, Valladolid, Madrid, Oviedo, Zamora, la práctica totalidad de los municipios de Galicia y muchos de Asturias y Castilla-León. Tiene editados dos discos: un LP con diez temas gallegos (1984) con Dial discos y un casete en la colección Fonoteca 92 de «El Correo Gallego».
La banda organizó multitud de actuaciones benéficas, entre las que destacan bailes anuales para la tercera idad, un concierto para las monjas de clausura de Pantón o la organización de un festival Pro-Ruanda.
En 1994 la Banda de Sober celebró llena de vida su 125 aniversario con una importante serie de actos entre los que destacó una reunión de todos los músicos vivos que pasaron por alguna de las bandas con que contó el ayuntamiento y que reunió a más de 200.
Este año la banda recibió el premio Lucense del Año. Entre los muchos regalos y felicitaciones destacó el poema que «O poeta da Terra Chá» y «Amigo de honor de la Banda de Sober», Manuel María, dedicó a este colectivo musical y que dice:
Banda de Sober, os anos
Déronche o son do sublime
Que purifica e redime
Os sentimentos humanos.
Qua a tua arte musical,
Tal como nos as queremos,
¡ atopou no Val de Lemos
o seu pais natural…!
a música é a certeza,
o prodixio, a levedade
e la voz da natureza.
A música, coa sua pureza,
¡ lévanos a soedade ¡
e trainos sempre a beleza!