Una de las ferias más madrugadoras de Ribeira Sacra, donde cada año se dan cita los bodegueros de Amandi el fin de semana del Domingo de Ramos para dar a probar sus caldos.
Declarada de Interés Turístico de Galicia en el año 2000, la feria reúne a miles de personas poniendo en relieve la importancia de la actividad vitivinícola en la zona, así como el impulso y el prestigio de un vino que, según cuentan as leyendas era llevado a la Roma de los césares y se cultivaba desde los tiempos en que se asentaron las órdenes monásticas en la Ribeira Sacra, en terrazas por las fuertes pendientes de las laderas de los cañones del Sil. Una orografía que dificulta mucho el trabajo en las vides, razón por la que esta viticultura es llamada “heroica”.
En el año 1980 se celebró un domingo de Ramos por inicitativa de un grupo de vecinos para revitalizar a feria de ganado y para sumar atractivo a esta feria invitaron a algún cosechero de la zona de Amandi para que llevasen una muestra de sus caldos.
Fue tal el éxito alcanzado en esta feria que el vino pasó a ser o protagonista al año siguiente también en el domingo de Ramos, naciendo así una cita y festividad que hizo que hasta los bodegueros más pesimistas comezasen a creer en un projecto que hoy es el motor económico de la zona.
El recinto ferial, en la Plaza del Ayuntamiento, se llena de la música de la banda de música de Sober, una de las más antiguas de Galicia, y un de los símbolos de la localidad de Sober, para amenizar este gran encuentro en torno al vino de Amandi (subzona de la D.O. Ribeira Sacra). La cita sirve, además, como excusa para mostrar los alrederores de la zona y su modo de vida, centrado en la viticultura pero también en la alfarería con la vecina parroquia de Gundivós como productora. Un acercamiento a los puestos de artesanía en la feria bastará para comprobar la relevancia que tienen las piezas de esta antiquísima alfarería por su utilidad en las labores viticultoras.
Los bodegueros de Amandi dan a probar aquí su vino mencía, abanderado de los tintos gallegos, y los visitantes tienen la oportunidad de catarlos junto con otros excelentes productos, también la venta, como quesos y pan, miel de la Ribeira Sacra y las roscas tan apreciadas por su calidad.




